Uno de los primeros cartuchos de carreras de Nintendo (1984): monoplazas, circuitos con perspectiva pseudotridimensional y una exigencia de trazada sorprendente para la fecha. Austero como todo el catálogo temprano, fue la primera probada de velocidad de millones de living japoneses y la semilla del gusto de la casa por la conducción arcade.

Si te gustó este