Forma parte de una pequeña familia de juegos de casino con imágenes de video digitalizadas que aprovechó la capacidad del CD-ROM² para mostrar fotografías o clips reales como premio o ambientación, una fórmula habitual en el mercado japonés de la época para el público adulto. Debajo de ese envoltorio, el juego en sí es un póker de video convencional, con apuestas y las reglas estándar del five-card draw.
Hoy funciona más como curiosidad histórica sobre los límites que probó el catálogo de PC Engine que como una experiencia de cartas destacable por sí misma.

Si te gustó este