Hyper Olympic, arcade de Konami de 1983 conocido en Occidente como Track & Field, reduce el atletismo a su gesto más puro: apretar botones lo más rápido posible para correr, y presionarlos en el momento justo para saltar o lanzar. Carreras de cien metros, salto largo, lanzamiento de jabalina y otras disciplinas se resuelven todas con esa misma lógica de furia sobre los controles, hasta el punto de que se volvió tristemente célebre por la cantidad de joysticks que rompía en los salones recreativos. Sus conversiones domésticas, incluida la de MSX, no podían replicar el desgaste físico real, pero sí mantuvieron intacta la tensión de competir contra el reloj.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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