Super Billiards representa, una vez más, el intento repetido en varias plataformas domésticas de trasladar el billar o pool a la pantalla, con la potencia y el ángulo de tiro como principales herramientas del jugador. Es un género que se sostuvo con relativa constancia a lo largo de toda la era de 8 y 16 bits, sin necesidad de gráficos sofisticados para resultar entretenido.
Sin documentación confiable adicional sobre su desarrollador específico, vale reconocerlo como una pieza más de esa tradición de simuladores de mesa que acompañó al catálogo doméstico de la época.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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