DrumMania forma parte de la familia Bemani de Konami, los juegos de ritmo con periféricos especiales -en este caso una batería electrónica reducida- que dominaron los salones arcade japoneses. Esta conversión de PS2 llevó ese catálogo musical y esa experiencia de tocar en vivo a la casa de los fanáticos.
Sin el periférico de batería, la experiencia pierde buena parte de su gracia, lo que la convierte en una pieza de nicho reservada a quienes invertían en el hardware específico; hoy es una reliquia de la cultura arcade musical japonesa de los 2000.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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