Magna Carta, desarrollado por el estudio surcoreano Softmax y conocido internacionalmente como Magna Carta: Tears of Blood, narra un conflicto bélico en el continente ficticio de Efferia, con un elenco de personajes de diseño muy marcado por la estética anime y un sistema de combate por turnos con posicionamiento táctico. Fue uno de los pocos JRPG de desarrollo surcoreano en alcanzar distribución internacional durante la era PS2, publicado por Banpresto en Japón y por Atlus en Norteamérica.
Su recepción fue despareja -elogios a la dirección de arte, reparos a un ritmo narrativo desparejo-, pero su sola existencia como JRPG coreano con alcance internacional lo vuelve una rareza significativa dentro de la historia del género en esa consola.
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