Secuela japonesa del plataformas de Nippon Ichi protagonizado por los prinnies, los pingüinos esclavos del universo Disgaea: mil vidas para superar niveles de dificultad sádica, esta vez tras la ropa interior robada de la demonio Etna, con el humor autoparódico de la casa.
Es la respuesta japonesa al masoquismo plataformero de su era, envuelta en chistes. Saltos rígidos a propósito, muerte constante y carcajada garantizada: dood.

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