Versión japonesa original del clásico del Mark III, donde Alex Kidd celebra cada nivel comiendo onigiri, bolas de arroz que en Occidente fueron redibujadas como hamburguesas. Mismo diseño brillante: puñetazos, vehículos y duelos de piedra, papel o tijera contra los secuaces de Janken. Pieza esencial para comparar cómo Sega adaptaba culturalmente sus juegos entre Japón y el resto del mundo.
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