Cleopatra Fortune nació primero en 1995 como juego descargable para una consola de karaoke doméstica de Taito y llegó al arcade al año siguiente, desarrollado junto a Natsume. La mecánica recuerda a Tetris pero con una vuelta de tuerca: hay que dirigir bloques de piedra, momia o tesoro para cerrar figuras geométricas, que desaparecen del tablero y suman puntos, mientras las filas completas de un mismo tipo también se eliminan.
Tuvo una secuela arcade, Cleopatra Fortune Plus, ya sobre placa Sega NAOMI, y con los años sumó versiones para PlayStation, Saturn y Dreamcast. Es uno de los puzzles japoneses de fines de los noventa con una identidad visual más marcada, gracias a su ambientación egipcia poco habitual en el género.

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