The Dungeon llegó en 1987 como continuación directa de The City: el protagonista, todavía preso de los alienígenas que lo secuestraron, desciende ahora a una mazmorra de la que tiene que salir vivo. Philip Price no llegó a terminarlo -el cierre del desarrollo quedó en manos de Ken Jordan y Dan Pinal- y el resultado es un juego más lineal que su antecesor, con gráficos mejorados y una novedad importante: todos los objetos tienen peso, así que cargar de más frena al personaje. Es memorable, además, por el Devorador, una criatura que se come objetos del inventario cuando la memoria del juego se satura, una limitación técnica convertida con humor en parte del argumento. Con The Dungeon se cerró, sin quererlo, la saga Alternate Reality: de las seis partes que Price había imaginado para completar la historia, solo estas dos vieron la luz. Queda como el final de una idea enorme que nunca pudo desplegarse del todo, pero que dejó una marca profunda en el rol de la computadora de 8 bits.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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