Atomino propone un concepto de puzzle tan simple como adictivo: ir soltando átomos en una grilla y conectarlos hasta que cada uno alcance el número exacto de enlaces que necesita, entre uno y cuatro, para completar una molécula y hacerla desaparecer del tablero. Psygnosis, sello asociado sobre todo a la acción y la ciencia ficción visualmente ambiciosa, lo publicó en 1990 para Amiga, Atari ST y PC.
Es uno de esos rompecabezas de mecánica clarísima que envejecen bien porque no dependen de la potencia gráfica sino del diseño puro: fácil de explicar, difícil de dominar, y hoy sigue siendo una manera legítima de entender por qué el género de puzzle prosperó tanto en estas computadoras.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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