Exploding Boulder Dash dice su naturaleza en el título: una vuelta de tuerca al legendario juego de cuevas, rocas y diamantes, con detonaciones como condimento extra. Pertenece a la inagotable producción de variantes caseras que la comunidad de las Atari de 8 bits dedicó al clásico de Peter Liepa.
Aclaración de rigor: es obra de aficionados, no entrega oficial de la saga. La receta se potencia igual: si las avalanchas ya eran letales, agregarles pólvora es directamente una declaración de intenciones.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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