Jumpman nació en 1983 de la mano de Randy Glover para Automated Simulations, la editorial que gracias al éxito del juego terminó rebautizándose Epyx. El objetivo es simple y despiadado: guiar al hombrecito titular por estructuras de plataformas, escaleras y sogas para desactivar bombas antes de que se acabe el tiempo, esquivando enemigos que patrullan cada pantalla.
Con treinta niveles de diseño geométrico y dificultad creciente, fue uno de los primeros grandes éxitos comerciales del catálogo Atari, con decenas de miles de copias vendidas. Hoy se sostiene como pieza fundacional del plataformero de rompecabezas, esa clase de juego que premia memorizar el escenario tanto como los reflejos.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este