Space Racer salió de la escudería francesa Loriciel a fines de los 80: bólidos voladores que serpentean circuitos suspendidos en el espacio, con turbo, choques y esa banquina definitiva que es el vacío.
Francia fabricaba velocidad con estética propia: colores saturados, horizontes rayados y ambición técnica. Acá el asfalto es opcional; el vértigo, obligatorio.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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