Publicado en 1977 como parte del lanzamiento original de la consola, propone que cada jugador deje un rastro sólido detrás de su posición mientras intenta encerrar al rival contra ese mismo rastro o los bordes de la pantalla, una fórmula que años después se volvería reconocible gracias a las motos de luz de "Tron" y, mucho después, a los clones de "Snake". Es un ejercicio de estrategia territorial resuelto con la mínima expresión gráfica posible.
Se lo recuerda hoy como un antecedente curioso de mecánicas que se volverían mucho más célebres en otros formatos, y como una pieza clave del catálogo fundacional de la consola.

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