Publicado por US Games, la breve incursión de Quaker Oats en el negocio de los cartuchos, propone defender una huerta de zanahorias de zorros que intentan robarlas, con un conejo protagonista que recuerda inevitablemente a Bugs Bunny aunque sin licencia oficial de por medio. La jugabilidad se resuelve con reflejos simples de esquive y golpe.
Es una pieza más del enorme número de terceras compañías que, atraídas por el éxito de Activision, intentaron un lugar en el mercado del 2600 con resultados dispares, muchas de ellas desapareciendo apenas un par de años después.

Si te gustó este