Uno de los diseños más originales del catálogo: el jugador controla un fantasma que no puede tocar nada y solo puede soplar, guiando una pompa de jabón frágil por salas repletas de aristas, ventiladores y velas. Todo el juego es un ejercicio de contención y paciencia. Idea francesa brillante, ejecución exigente y una identidad que ningún otro cartucho intentó copiar.
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