Ligado a la moda de las purikura -cabinas de fotos adhesivas decoradas que arrasaron entre las adolescentes japonesas en los 90-, este cartucho propone actividades de personalización y vida escolar bajo el subtítulo de “manual de una estudiante imperfecta”.
Es un reflejo directo de una moda muy específica de la cultura juvenil japonesa de la época, sin equivalente real en el mercado occidental, lo que explica que nunca haya salido de Japón.

Si te gustó este