Square Enix tomó la decisión sacrílega de llevar la entrega numerada de su saga más sagrada a una portátil, y Japón respondió con más de cuatro millones de copias. Su modo Tag permitía intercambiar mapas de tesoros cruzándose con desconocidos por la calle, fenómeno social que colapsó puntos de encuentro en Tokio y anticipó el StreetPass de 3DS. Multijugador cooperativo y cientos de horas de posgame.
Si te gustó este