Frisky Tom propone una premisa romántica y cómica poco habitual para la época: Tom debe subir piso por piso una construcción sorteando obstáculos y a un pretendiente rival, todo para reunirse con su pareja en la cima. La estructura de niveles verticales con obstáculos fijos lo emparenta con otros arcades de escalada de comienzos de los ochenta.
Es una pieza temprana y poco recordada fuera de los círculos de coleccionistas, valiosa como muestra de la diversidad temática que ya exhibía el arcade japonés apenas unos años después de Pac-Man y Donkey Kong.

Se você curtiu este