Muchi Muchi Pork! mezcla la dificultad extrema característica de Cave con una estética deliberadamente tierna y absurda: la protagonista, Ame-chan, vuela montada sobre Pig-chan, un chancho equipado con armamento pesado, en un shooter vertical de patrones de balas (danmaku) que exige memorización milimétrica pese a su apariencia amable e infantil. Es representativo del gusto de Cave por contrastar violencia de pantalla completa con diseños de personaje entrañables.
Es una de las entregas más queridas dentro del círculo reducido pero fiel de jugadores de shmup que siguió sosteniendo a Cave ya en un momento —mediados de los 2000— en que el género había dejado de ser un producto masivo de salón para convertirse en un nicho de alta exigencia técnica.

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