Orius —Xexex en Japón y Europa— toma ideas de R-Type de Irem y del propio Gradius de Konami, y les suma el concepto de un organismo alienígena llamado Flint, adosado a la nave, capaz de extenderse como un tentáculo controlable para atacar en distintas direcciones al mismo tiempo que el arma principal dispara al frente. La historia sigue al piloto del caza Flintlock en una misión para rescatar a una princesa capturada por un señor de la guerra galáctico.
En los premios Gamest de 1992 se llevó los galardones a Mejor Gráfico —superando a Virtua Racing— y Mejor Música, un reconocimiento que confirma el lugar que ocupa dentro del período más ambicioso del shooter horizontal de Konami. Tuvo una segunda vida reciente gracias a su rescate dentro de la línea Arcade Archives para consolas modernas.

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