Strike Force actualiza la fórmula que Defender había establecido una década antes: un escenario de scroll horizontal sobre la superficie de un planeta, humanos que hay que rescatar de las garras de invasores alienígenos, y un control de nave que exige reflejos rápidos para gestionar amenazas en varias direcciones a la vez. La novedad más significativa es la posibilidad de que un jugador se transforme en 'torreta', más lenta pero con mucha más potencia de fuego.
Salió en 1991, en pleno auge de Street Fighter II, un contexto poco favorable para un shooter de estilo clásico que terminó teniendo una distribución muy limitada pese a la buena consideración retrospectiva que ganó entre quienes sí llegaron a jugarlo: hoy se lo cita como uno de los shooters menos conocidos pero mejor resueltos de su década.

Se você curtiu este