Candy Candy —también catalogado como Candy Puzzle— sigue al pie de la letra la fórmula que Taito popularizó con Puzzle Bobble/Bust-A-Move un año antes: lanzar bolitas de colores desde la parte baja de la pantalla para formar grupos de tres o más y hacerlas estallar antes de que la pila llegue al fondo. Lo publicó CD Express en 1995 y admite hasta tres jugadores.
Es uno más de la ola de clones que generó el éxito de Puzzle Bobble a mediados de los noventa, sin aportar demasiado en términos de diseño propio, pero funcional como muestra de cuán rápido se replicaba una fórmula ganadora en el arcade de esa década.
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