La serie Bandit Boulderdash pertenece a la tradición más entrañable de las Atari de 8 bits: colecciones de cuevas hechas por aficionados sobre la plantilla sagrada de Boulder Dash, el clásico de excavar y esquivar de mediados de los 80. Esta entrega, la 12, es un eslabón de esa cadena artesanal.
Conviene decirlo claro: son creaciones de la comunidad, no material oficial de la saga. Pero la física es la de siempre —tierra, rocas, diamantes y avalanchas traicioneras— y el diseño casero solía ser sorprendentemente cruel. En el buen sentido.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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