Bandit Boulderdash 53 sigue la misma lógica que otras compilaciones de la serie: usar el motor de Boulder Dash para proponer una nueva tanda de niveles, esta vez cincuenta y tres, diseñados por aficionados para extender un juego que ya era, de por sí, una cantera inagotable de variantes caseras.
Más que una obra con autoría propia reconocible, es un documento del intercambio de disquetes entre jugadores: la prueba de que la escena Atari seguía viva mucho después de que la industria oficial mirara para otro lado.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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