The Carl Lewis Challenge (1992) llegó con el aval del atleta más dominante de su era: el hombre de las diez medallas olímpicas puso su nombre a este atletismo de Psygnosis para los 16 bits. Sprint, vallas, salto y jabalina, con un sistema de entrenamiento que pretendía ir más allá del machaque de botones.
No destronó a los clásicos del género, pero como documento del deporte-espectáculo de los 90 tiene su valor: hasta las leyendas del tartán terminaban en el estante de software.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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