Carrier Command lo hizo el estudio de Leeds Realtime Games Software, con Ian Oliver y Graeme Baird al frente, después de terminar las conversiones a 8 bits de Starglider para Rainbird: la editorial les propuso entonces crear un título original para las máquinas de 16 bits, y el resultado fue un cruce poco frecuente entre simulador vehicular y estrategia en tiempo real. El jugador comanda el Epsilon, un portaaviones autónomo, y desde ahí despliega aviones y vehículos terrestres no tripulados para tomar, uno por uno, los 64 puestos de un archipiélago generado con gráficos poligonales rellenos, algo excepcional para 1988. The Games Machine le dio 98% a la versión de ST y 97% a la de Amiga, y la nombró el mejor juego del año. Todavía se lo señala como una de las piezas técnicamente más avanzadas del catálogo del Atari ST y como un ejemplo temprano -y poco imitado- de cómo mezclar géneros sin que ninguno de los dos quedara como un agregado secundario.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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