Dredis pertenece, título mediante, a la estirpe infinita de variantes del rompepiezas soviético: bloques que caen, filas que desaparecen, ansiedad que crece.
La escena de Atari produjo docenas de estas relecturas, cada una con su toque. Sin créditos firmes para esta, la ficha se limita a la garantía del género: cinco minutos prestados que se vuelven una hora.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este