Hard Drivin' II (Domark, 1990) continúa la conversión del célebre arcade de conducción 3D de Atari Games: autos de prueba, loopings verticales y esa física temeraria que convertía cada vuelta en experimento. La secuela suma circuitos nuevos y, la joya, un editor de pistas para diseñar el propio disparate.
El 3D poligonal en computadoras de la época era pura ambición: lento a veces, fascinante siempre. Pieza clave para entender la obsesión por la conducción "seria" antes de la era de los polígonos con textura.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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