Sigue la lógica de los clásicos juegos de memoria de mesa: recordar secuencias, patrones o posiciones para avanzar, un género poco explotado dentro del catálogo de acción que domina la memoria colectiva del 2600. No hay demasiada documentación de época sobre su desarrollo o su editora original.
Se conserva como una de las variantes más discretas del catálogo europeo de la consola, de interés principalmente para quien colecciona las rarezas menos conocidas del formato.

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