El karting es la escuela primaria del automovilismo, y Karting Grand Prix lleva esa filosofía al joystick: circuitos compactos, trompos frecuentes y la lección eterna de que frenar a tiempo también es un talento. Nada de escuderías millonarias: acá se corre con lo puesto.
El género de las carreras chicas fue prolífico en las computadoras europeas, ideal para campeonatos caseros de sobremesa. Menos glamour que Mónaco, sí, pero la pelea rueda a rueda es exactamente la misma.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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