"Mr. Do!" tomó la fórmula de cavar túneles y esquivar monstruos que había popularizado Dig Dug y le agregó cerezas para juntar, bolas de cristal para lanzar contra los enemigos y la posibilidad de aplastarlos haciendo caer bloques de tierra, una variante que en su momento le compitió de igual a igual a Pac-Man en popularidad de salón. Coleco licenció la conversión para el 2600, con los recortes gráficos habituales del salto de arcade a consola doméstica.
Hoy se lo recuerda como uno de los grandes clásicos de la era dorada del arcade, y esta versión casera es una buena forma de revisitar esa fórmula sin necesitar una máquina de salón.

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