General Computer Corporation había desarrollado un chip que mejoraba de forma no autorizada el "Pac-Man" original de Atari para el 2600, y en vez de perseguirlos legalmente, Atari les compró el proyecto y lo convirtió en la conversión oficial de "Ms. Pac-Man", con laberintos más variados, fantasmas con movimiento menos predecible y animaciones intermedias entre niveles, todo mucho más fiel al arcade que el cuestionado port original de Pac-Man. El resultado terminó siendo uno de los cartuchos más vendidos de toda la historia del 2600.
Se lo sigue considerando, con justicia, la mejor conversión doméstica de un clásico de Namco que tuvo la consola, y un caso curioso de cómo una amenaza de pirateo terminó salvando la reputación de Atari en materia de conversiones arcade.

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