Elite Systems puso en 1988 al volante de un auto mercenario: rutas castigadas por el desastre, encargos que pagan bien y peajes que se cobran en plomo. Entre misión y misión, el taller: blindaje, armas y combustible, todo cuesta.
Es la fantasía Mad Max en horario de protección al menor: velocidad, chatarra hostil y la satisfacción de llegar a destino con el paragolpes puesto.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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