Oxyd, desarrollado por la casa alemana Dongleware, propone guiar esferas por tableros isométricos repletos de interruptores, teletransportadores y mecanismos que solo se revelan a medida que se los activa, en un puzzle de exploración y ensayo y error que privilegiaba la observación paciente por sobre los reflejos.
Ganó un público fiel gracias a su banda sonora atmosférica y a un diseño de niveles que premiaba la experimentación, y tuvo secuelas y versiones posteriores que ampliaron su catálogo de tableros; hoy se lo recuerda como uno de los puzzles más elegantes y menos ruidosos del catálogo europeo de la época.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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