Raft Rider, publicado por U.S. Games en 1983 para Atari 2600, pone al jugador sobre una balsa que desciende un río infestado de obstáculos: rocas, troncos flotantes, castores que derriban árboles para generar más peligros, y hasta un alce que también puede hundir la embarcación. Cada tramo superado suma puntos, con bonificaciones extra por recolectar pepitas de oro que aparecen ocasionalmente en el agua. El jugador cuenta con tres balsas —ampliables con puntaje— antes de que termine la partida, y distintos niveles de dificultad ajustan tanto la velocidad de la corriente como la del castor y el alce.

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