Puzzle de acción publicado en Norteamérica para la Game Boy monocroma, de esos que se explican en diez segundos y se dominan en varias horas. La consigna es guiar bolas hasta su destino resolviendo pantallas cada vez más retorcidas. Sin licencia, sin historia, sin adornos: solo la mecánica desnuda, que era exactamente la propuesta.
Si te gustó este