Producido para el mercado australiano en torno a la Australian Football League, el juego pone a las mascotas de los distintos clubes como protagonistas de una aventura ligera por una 'mansión' repleta de pequeños desafíos y coleccionables, apuntando a un público infantil que sigue el AFL en familia. Es una rareza regional que nunca salió de Oceanía, y su interés fuera de Australia es casi exclusivamente el de la curiosidad: un vistazo a cómo una liga deportiva local encargó su propio merchandising interactivo en plena era dorada de la DS.
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