Basado en la subcultura real de los dekotora -camiones decorados con luces, pintura y adornos extravagantes, popularizada por la saga cinematográfica Torakku Yarou-, el juego pone al jugador a competir y personalizar su propio camión con ese mismo espíritu recargado.
Es una serie de nicho absoluto incluso dentro de Japón, ligada a una estética muy local. Nunca cruzó fronteras, y hoy es una curiosidad para quien se interesa por esa cultura de camioneros tan particular.

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