Desarrollado por n-Space -estudio que llevaba varias entregas haciéndose cargo de las versiones portátiles de Call of Duty-, el juego ofrece una campaña independiente ambientada en la Guerra Fría, con multijugador local e infraestructura online propia de la consola.
Nunca pudo replicar la sensación de un shooter de sobremesa con los controles de la DS, pero cumplió como alternativa portátil para fans de la marca. Hoy es más una curiosidad técnica -cómo hacer un FPS decente sin dos sticks- que un shooter vigente.
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