El juego combina plataformas y acertijos ambientados en un paisaje polar, con pingüinos como protagonistas de una serie de niveles que hay que resolver evitando trampas de hielo y las persecuciones de un yeti, en una fórmula liviana pensada para un público infantil. Es un producto de presupuesto modesto dentro del catálogo europeo de plataformas familiares de la DS, sin mayor repercusión crítica en su momento.

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