Evergrace propuso un mundo de fantasía denso y una estructura de combate en tercera persona con cámara libre, algo todavía poco pulido en los primeros años de PS2, lo que le valió críticas por sus controles y su manejo de cámara. Aun así, se destacó por una ambientación evocadora y una narrativa que se contaba con parquedad, dejando que el jugador completara los huecos. Es un juego que envejeció de manera desigual: técnicamente tosco para los estándares actuales, pero recordado con cariño por quienes valoran su atmósfera y su lugar como una de las primeras apuestas de rol de acción de la consola.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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