Ōkami, desarrollado por Clover Studio bajo la dirección de Hideki Kamiya, sigue a Amaterasu en su misión de devolverle el color y la vida a un Japón inspirado en su folklore y su arte tradicional, usando el Pincel Celestial —una mecánica que permite dibujar directamente sobre la pantalla para cortar, quemar, hacer florecer o congelar el entorno— como corazón de su combate y sus puzzles.
Es, por consenso casi unánime de la crítica, una de las obras maestras visuales y jugables de toda la generación PS2: un homenaje al arte del sumi-e japonés convertido en videojuego, que pese a sus modestas ventas iniciales se convirtió con los años en un clásico venerado y en la razón por la que Clover Studio, aunque cerrado poco después, sigue siendo recordado con cariño.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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