Battle Zone puso al jugador dentro de la torreta de un tanque, con un periscopio de mueble propio y gráficos vectoriales en primera persona que dibujaban un páramo poblado de tanques y volcanes distantes. Atari lo lanzó en 1980, y su motor de gráficos vectoriales 3D —usado luego incluso para simuladores militares reales del ejército estadounidense— lo volvió una pieza técnica adelantada a su tiempo. Es uno de los grandes hitos de Atari en la era vectorial: junto con Asteroids y Tempest, forma parte de la trinidad que definió qué podía hacer un gabinete de líneas verdes antes de que el raster se impusiera como estándar del negocio arcade.

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