Rick Dangerous 2 (Core Design, 1990) cambia arqueología por invasión: los platillos aterrizan en Londres y el héroe del sombrero pasa a láser y bombas deslizantes para frenar los planes del Fat Guy y sus amigos del espacio. Hyde Park, cavernas de hielo, bosques y minas atómicas completan la gira.
La receta sigue siendo gloriosamente injusta: trampas invisibles, memoria de elefante y esa muerte súbita que convierte cada pantalla en lección aprendida a golpes. La prensa del ST lo celebró con notas altas, y los jugadores, con paciencia infinita. Masoquismo encantador.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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