The Sentinel propone escalar torres de energía absorbiendo árboles, rocas y robots del entorno para transformarlos en la energía necesaria para avanzar, todo bajo la amenaza de un vigilante que puede detectar y neutralizar al jugador. Es uno de los puzzles más originales y respetados de los años 80, celebrado por su atmósfera inquietante y su lógica de juego única; una pieza fundamental para entender la ambición conceptual del género en las computadoras de la época.

Si te gustó este