Speed King llega al catálogo con la modestia de un monarca absoluto y sin papeles que acrediten la dinastía: ni créditos, ni año. La velocidad como título fue género en sí mismo: prometer vértigo alcanzaba.
Adentro se espera lo que la corona exige: aceleración plena, rivales que molestan y curvas que cobran impuestos. El trono se defiende en cada vuelta.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este