Asmik firma uno de los grandes puzzles ocultos de la portátil: dos personajes alternables recorren salas empujando bloques y trepando, y el juego permite rebobinar cada movimiento hacia atrás sin límite, eliminando la frustración de reiniciar. Esa idea tardaría más de una década en volverse común. Diseño lúcido, humilde en presentación y muy por delante de su tiempo.
Si te gustó este