Akudaikan propone un juego de tablero competitivo donde cada jugador encarna a un aspirante a jefe del hampa que compra terrenos, extorsiona rivales y maniobra para quedarse con el control de la ciudad, con ese tono de humor negro que Sting suele imprimirle a sus títulos más excéntricos. Esta tercera entrega refina el formato de las anteriores sin cambiar demasiado la fórmula: partidas largas, mucha negociación y un ritmo pensado para varios jugadores alrededor de un mismo televisor. Quedó, como el resto de la serie, confinado al mercado japonés. Es una rareza dentro del catálogo de estrategia de mesa digital de PS2, más cercana al espíritu de un Monopoly perverso que a un juego de estrategia convencional.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este